Breve guía de los grandes movimientos arquitectónicos
Del gótico al brutalismo y más allá: ideas, rasgos y ejemplos famosos de cada estilo arquitectónico.
Al pasear por casi cualquier ciudad atravesamos siglos de ideas arquitectónicas: arcos apuntados junto a torres de cristal, fachadas recargadas al lado de hormigón desnudo. Conocer los grandes movimientos hace que los edificios sean más fáciles de leer y que las noticias de arquitectura se entiendan mejor, porque los proyectos nuevos suelen responder a los estilos anteriores. Esta guía presenta algunos de los movimientos más conocidos de la arquitectura occidental, con ejemplos famosos que puedes buscar o visitar. Es un mapa simplificado: los edificios reales a menudo mezclan influencias.
Gótico (aprox. siglos XII a XVI)
La arquitectura gótica nació en Francia y se extendió por Europa, sobre todo en las catedrales. Sus rasgos característicos son el arco apuntado, la bóveda de crucería y el arbotante, un apoyo exterior que lleva hacia fuera el peso de la cubierta. Juntos permitieron edificios más altos, con muros más finos y grandes vidrieras que llenan el interior de luz de colores. Notre-Dame de París y las catedrales de Chartres, Colonia, Burgos o León son ejemplos clásicos.
Renacimiento (siglos XV y XVI)
Desde Italia, los arquitectos del Renacimiento miraron a la Roma y la Grecia antiguas. Valoraban la simetría, la proporción y la geometría, y usaban columnas, frontones, arcos de medio punto y cúpulas con mesura. La cúpula de Filippo Brunelleschi para la catedral de Florencia es un hito del periodo, y las villas de Andrea Palladio cerca de Venecia influyeron durante siglos en casas de campo y edificios públicos, mucho más allá de Italia.
Barroco (siglo XVII y principios del XVIII)
El Barroco tomó los elementos clásicos y los volvió dramáticos. Destacan las curvas, el movimiento, la decoración abundante y los efectos teatrales de luz. Edificios y plazas se diseñaban para impresionar y guiar la mirada del visitante. La columnata de Gian Lorenzo Bernini en la plaza de San Pedro de Roma y el palacio de Versalles muestran la escala y la ambición del estilo, que en el mundo hispano dio también numerosas iglesias y catedrales de fachadas muy ornamentadas.
Neoclasicismo (mediados del siglo XVIII al XIX)
En parte como reacción a los excesos del Barroco, los arquitectos neoclásicos volvieron a una versión más limpia y arqueológica de las formas clásicas: pórticos con aspecto de templo, columnas y ornamento contenido. El estilo se usó mucho para museos, bancos, parlamentos y edificios de gobierno, y por eso tantos edificios públicos del mundo tienen columnas y frontones.
Art Nouveau y Modernismo catalán (hacia 1890-1910)
El Art Nouveau rechazó la imitación histórica y se inspiró en las formas naturales: líneas sinuosas, motivos vegetales, hierro curvado y vidrio decorativo. Adoptó nombres y formas distintas según el país. En Barcelona, la versión catalana conocida como Modernismo dio la Casa Batlló y la Casa Milà de Antoni Gaudí, además de la Sagrada Família, en la que trabajó durante décadas y cuya construcción continuó mucho después de su muerte. Las casas de Victor Horta en Bruselas son otro ejemplo célebre.
Art Déco (años veinte y treinta)
El Art Déco celebró la vida moderna y la era de la máquina con patrones geométricos, formas escalonadas, materiales lujosos y ornamento estilizado. Apareció en rascacielos, cines, hoteles y transatlánticos. El edificio Chrysler de Nueva York es quizá el ejemplo más famoso, y ciudades como Miami Beach, Bombay o Ciudad de México conservan conjuntos notables de este estilo.
Movimiento Moderno y Estilo Internacional (desde los años veinte)
Los arquitectos modernos defendían que los edificios debían reflejar los nuevos materiales y formas de vida, no los estilos del pasado. Usaban acero, vidrio y hormigón armado, plantas libres, cubiertas planas y poco o ningún ornamento. La escuela de la Bauhaus en Alemania fue muy influyente. La Villa Savoye de Le Corbusier, cerca de París, y el Pabellón de Barcelona de Ludwig Mies van der Rohe suelen citarse como obras definitorias. Tras la Segunda Guerra Mundial, la torre de oficinas de vidrio y acero se convirtió en símbolo mundial de la empresa moderna.
Brutalismo (años cincuenta a setenta)
El Brutalismo toma su nombre del francés béton brut, «hormigón en bruto». Sus edificios muestran abiertamente su estructura y materiales, con volúmenes masivos y hormigón visto con textura. Fue habitual en universidades, viviendas, teatros y centros cívicos. La Unité d'Habitation de Le Corbusier en Marsella es un precedente importante, y el Barbican de Londres un ejemplo muy celebrado. El Brutalismo siempre ha dividido opiniones, y los debates sobre derribar o conservar estos edificios aparecen a menudo en las noticias.
Posmodernidad (años setenta y ochenta)
Los arquitectos posmodernos reaccionaron contra lo que consideraban la frialdad del Movimiento Moderno tardío. Recuperaron el color, las referencias históricas, el ornamento y el humor, a veces de forma lúdica o irónica. El Portland Building de Michael Graves, en Oregón, y el edificio AT&T de Philip Johnson en Nueva York, con su característico frontón partido en lo alto, son ejemplos citados con frecuencia.
High-tech y Deconstructivismo (desde los años setenta)
La arquitectura high-tech hizo visibles la estructura y las instalaciones, tratándolas como parte del diseño. El Centro Pompidou de París, de Renzo Piano y Richard Rogers, sitúa en el exterior tuberías, conductos y escaleras mecánicas. El Deconstructivismo, en cambio, exploró formas fragmentadas, angulosas y aparentemente inestables. El Museo Guggenheim de Bilbao de Frank Gehry, con sus superficies curvas de titanio, se convirtió en símbolo internacional de cómo un solo edificio puede cambiar la imagen de una ciudad.
Tendencias contemporáneas
Hoy no hay un estilo dominante. Algunos temas recurrentes en las noticias de arquitectura son:
- Sostenibilidad: reducir el consumo de energía y las emisiones, incluidas las asociadas a los materiales, y diseñar para un clima cambiante.
- Rehabilitación y reutilización: dar nuevos usos a edificios existentes en lugar de derribarlos.
- Madera técnica y otros materiales: madera laminada, tierra, materiales reciclados y de origen biológico.
- Diseño computacional y paramétrico: software para generar formas complejas y optimizar el comportamiento del edificio.
- Espacio público y vivienda: cómo los edificios dan forma a las calles, las comunidades y la asequibilidad.
Cómo mirar un edificio
- Empieza por la silueta. ¿Es alto o bajo, simétrico o irregular, pesado o ligero?
- Fíjate en los materiales. Piedra, ladrillo, hormigón, vidrio, acero y madera sugieren épocas e ideas distintas.
- Busca la estructura. ¿Se ve qué sostiene el edificio o está oculto?
- Observa la decoración o su ausencia. El ornamento suele revelar la época y la actitud de sus autores.
- Piensa en el uso. ¿Cómo entra la gente, cómo se mueve dentro y cómo se reúne a su alrededor?
La categoría Arquitectura de NewsPulse reúne proyectos, concursos y noticias de diseño de medios especializados del país que elijas. Con estos movimientos en mente, a menudo reconocerás qué cita, cuestiona o reinventa un edificio nuevo.